Pólenes en la Síndone / Sábana Santa

por Jorge M. Rodríguez

[ JORGE M. RODRÍGUEZ desarrolla su actividad profesional, como profesor titular universitario, en el Departamento de Derecho Civil de la Universidad de Valencia. Presidente del Centro Español de Sindonología (CES) y redactor jefe de la revista Linteum, ha venido representando a esta entidad en numerosos congresos y conferencias nacionales e internacionales. Son frecuentes sus colaboraciones en diversos medios de comunicación ].


Probablemente decisiva es la investigación palinológica [la palinología es la disciplina que estudia polen, esporas y cualquier palinomorfo actual o fósil] llevada a cabo en los años setenta por MAX FREI SULZER, quien encontró entre los hilos de la Síndone de Turín abundantes muestras del polen de plantas que crecen por aquellas latitudes.

Max Frei nació en 1913 en el seno de una familia de fe reformada zwingliana [reforma que profesa una fe contraria a las reliquias]. Fue director del Servicio Científico de la Policía Criminal de Zurich hasta su jubilación. En 1973 tomó contacto con la Síndone de Turín al ser nombrado miembro de la comisión de expertos que debía comprobar que la primera fotografía en color del lienzo era concordante con el original. El 21 de noviembre de ese año obtuvo permiso para tomar muestras de polvo depositado sobre la Síndone, repitiendo esta operación y tomando un mayor número de ellas el 9 de octubre de 1978 en compañía del equipo STURP [Shroud of Turin Research Project, que examinó la Síndone durante 120 horas] que dirigía John P. Jackson.


Max Frei recoge muestras de polen de la Síndone el 9 de octubre de 1978.

[ El siguiente cuadro no pertenece al artículo de Jorge M. Rodríguez ]

 

En La Gazzetta del Popolo el 8 de marzo de 1976, Max Frei hace la siguiente declaración:

"Comencé los análisis inmediatamente. Empujado por mi curiosidad científica, y sin prejuicios religiosos de ninguna clase, emprendí esta investigación (...). Al cabo de un año y medio de pacientes búsquedas, estaba ya en posición de obtener resultados decisivos. Mi objetivo, si así se le puede llamar, era reconstruir el recorrido de la Síndone por medio de los tipos de polen depositados sobre ella. La Síndone había sido expuesta a los fieles y, por consiguiente, el polen transportado con el aire por la fuerza tenía que haberse depositado sobre ella. Clasificando los distintos tipos de plantas que encontrara, podría trazar un mapa del recorrido hecho por la Síndone de lugar en lugar y de país en país. Quería sabe si la Síndone había estado en el Oriente Medio. Era importante, pues, encontrar polen de plantas que no existieran en Europa. La operación más importante consistió en aislar aquellos tipos de plantas que no crecen en Europa occidental, determinar en qué región se desarrollan, establecer la 'edad' de los granos de polen hallados en el tejido y contrastar sus características con las de otros pólenes iguales, de la misma edad y encontrados en la misma región. Pero me encontré también tipos de polen que no están consignados en los libros de Botánica. Me trasladé pues al Oriente Medio, y allí conseguí encontrar ejemplares de pólenes idénticos a los no identificados.

En Judea, no lejos de Jerusalén, encontré la Assueda, una planta que sólo crece en Palestina y cuyo polen se encuentra sobre la Síndone. Hasta ocho tipos de plantas encontré en Palestina permite afirmar sin posibilidad de duda que la Síndone fue expuesta en Palestina. Algunos tipos de plantas se han extinguido, pero su presencia en el pasado, precisamente en los tiempos en que vivió Cristo, está testificada por los fósiles que encontré en el lodo del Mar Muerto.

Ésta era la prueba decisiva, irrefutable: la Síndone no sólo lleva sobre sí polen de plantas que sólo existen en Palestina sino particularmente polen de especies que vivían allí hace 2000 años y que hoy están extintas. Frente a resultados de este calibre, puedo afirmar, sin posibilidad de ser desmentido, que la Síndone fue expuesta en Palestina hace 2000 años. No sé si la tela ha envuelto el cuerpo de Jesucristo, pero puedo afirmar con toda seguridad que la Sábana fue desplegada en el aire de Galilea hace 2000 años, y que sucesivamente fue llevada a Turquía y a Francia".

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Tomado de: J. DE PALACIOS CARVAJAL, La Sábana Santa. Estudio de un cirujano, Espejo de Tinta, Madrid 2007, 245-246.

 

 


Algunos de los pólenes encontrados por Max Frei en la Síndone:

1. Anabasis Aphylla I. Planta desértica, salina (halofita). Jerusalén.
2. Acacia Albida Del. Planta desértica. Muy frecuente en el Valle del Jordán y cercanías del Mar Muerto. Jerusalén.
3. Atraphaxis spinosa L. Planta de parajes pedregosos. Recogida en Urfa (antigua Edessa de Siria).
4. Linum micronatum. Planta de las estepas calcáreas. No existe en Europa. Urfa y Jerusalén.


Un total de nueve años dedicó Max Frei al estudio de los pólenes de la sábana, y tuvo que hacer siete expediciones a Oriente Medio para la obtención o identificación de los pólenes diversos, ya que muchos de ellos no estaban microfotografiados en los manuales de botánica o en los herbarios de que podía disponer. Hasta la fecha de su muerte -acaecida antes de cumplir su trabajo- identificó 59 especies diferentes de pólenes. Identificadas las 49 primeras especies, pudo presentar ya en el II Congreso Internacional de Sindonología (Turín, 1978) un serio avance de sus conclusiones. Las principales fueron:

1. La contaminación de la Síndone es la normal de un objeto con sus características. Incluyendo la contaminación en la fabricación del tejido, y tal vez por las sustancias aromáticas usadas.

2. "La geografía botánica no conoce ninguna localidad donde sea posible una contaminación directa por elementos florísticos tan heterogéneos. Es indudable que ese lino ha viajado y ha sido contaminado en lugares muy diversos".

3. "La presencia sobre la Síndone de polen de 29 plantas del cercano Oriente, y especialmente de 21 plantas que crecen en el desierto o en las estepas, conduce directamente a la hipótesis de que la sábana hoy conservada en Turín fue en tiempos pasados expuesta al aire libre en países donde estas plantas forman parte de la vegetación normal".

4. "Tres cuartas partes de las especies encontradas sobre la Síndone crecen en Palestina, y entre ellas, hay trece muy características o aún exclusivas del Neguev y de la zona del Mar Muerto".

5. "La palinología permite, por tanto, afirmar que la Síndone en el curso de su historia ha residido en Palestina".

6. "Según la palinología, la Síndone ha debido ser expuesta al aire libre también en Turquía, ya que 20 de las especies identificadas son abundantes en Anatolia (región de Urfa, etc.) y cuatro en los alrededores de Constantinopla".

7. "Los historiadores han reconstruido la historia de la Síndone como sigue: Jerusalén, Edesa, Constantinopla, Chipre, Francia, Italia". "La palinología está en grado de confirmar las vertientes geográficas de este itinerario. Efectivamente, basándonos en nuestras investigaciones, las principales estaciones, Jerusalén, Edesa, Constantinopla, Fracia, Italia, son compatibles con el polvillo de la Síndone". "No he encontrado pólenes de plantas que crezcan exclusivamente en Chipre. Una de dos: o el lienzo no ha recalado en esta isla durante la retirada de los cruzados de Constantinopla, o el lienzo ha permanecido cerrado en su cofre, sin ser expuesto al aire".

8. "El estudio del polen fósil en los sedimentos aluviales, lacustres, marinos, realizados, entre otros por A. Harowitz y M. Rossignol, confirma que estas especies estaban presentes en estas zonas tanto en los tiempos de Jesucristo como antes y después".

9. "Hoy por hoy puedo solamente confirmar que no he encontrado en la Síndone elemento alguno que deba valorarse como contraprueba de una edad de unos dos mil años".

10. "He estudiado también, apoyado en la palinología, y como criminalista especializado en el análisis de micro-huellas, el problema de una eventual falsificación de la Síndone. Pensar que un falsario de la Francia medieval se hubiese procurado un pedazo de tela de Palestina llevando adherido polvillo de aquella zona, es ir un poco lejos, pero ¿se le habría ocurrido hacer venir polvillo de la Anatolia o de Constantinopla para "polinizar" su fraude?".

En suma, podemos decir que el estudio de Max Frei sobre la Sábana de Turín ha dado unos resultados que, si bien pueden no ser concluyentes en sí mismos, constituyen un apoyo muy significativo a los demás estudios realizados, puesto que parecen confirmar plenamente lo que se deduce de los documentos históricos.

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J. M. RODRÍGUEZ ALMENAR, La Síndone de Turín. Introducción general y estudio histórico: Biblia y Fe 70 (1998), 31-33.
La redacción de este volumen corrió a cargo del Centro Español de Sindonología, el cual ha autorizado su publicación en esta web.


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Años después, Max Frei fue durísimamente criticado por Louis Beaulieu, del Laboratorio de Botánica Histórica y Palinología de la Universidad de Marsella, y también por Carmen Gómez Ferreras, del Departamento de Biología Vegetal de la Universidad Complutense de Madrid. Frei cometió algunos errores de identificación muy evidentes, debido al exagerado celo con que acometió la tarea, aunque ninguno fue trascendente para el resultado final ni invalida sus conclusiones sobre la datación de la Sábana y las localizaciones históricas en las que estuvo. Tal y como comenta Beaulieu: "No obstante este exceso de precisión, una gran proporción de los géneros indicados no lleva a confusión, y corresponden indiscutiblemente a géneros de las regiones mediterráneas subdesérticas, a favor por lo tanto de un origen medioriental del Sudario". En la actualidad, los resultados de Max Frei son respetados tanto en lo que se refiere a la ruta histórica seguida por la Síndone como a su estancia en Oriente Medio...

Uno de los que ayudó a Frei en su investigación fue AVINOAM DANIN, profesor de Botánica y Palinología del Departamento de Evolución, Sistemática y Ecología de la Universidad Hebrea de Jerusalén.

 


El botánico Avinoam Danin, profesor emérito de The Hebrew University of Jerusalem

Danin entró en contacto por primera vez con los estudios sindonológicos a través de una carta que le escribió en la década de los años ochenta Paul Maloney, arqueólogo y director de ASSIST (Association of Scientists and Scholars International for the Shroud of Turin). En ella, Maloney le pedía que participase en la investigación botánica de una lista de plantas que se habían encontrado sobre la Sábana, pero sólo entró verdaderamente a formar parte del proyecto en 1995, cuando los doctores Alan y Mary Whanger, y su ayudante Phillipe Dayvault, le visitaron en Jerusalén. Los Whanger le enseñaron su material de investigación: fotografías a escala natural (1:1) de la Sábana de Turín, impresas a partir de negativos fotografiados por Giuseppe Enrie (en 1931), que mostraban claramente imágenes de plantas en un estado semejante a como quedan en las colecciones botánicas, o 'herbarios', cuando permanecen largo tiempo desecándose entre pesados fajos de un papel de estraza muy absorbente.

A la cuestión que los Whanger intentaban dilucidar -por qué pueden verse plantas y estructuras vegetales en las imágenes de la Sábana-, el matrimonio aducía que se debió simplemente a que, junto al cadaver... [del hombre de la Síndone]... se depositaron también plantas sobre el lienzo; y la presencia de sus granos de polen, a que éstos quedaron atrapados o adheridos entre las fibrillas del lino. Más adelante tendría que usarse un generador de Van der Graaff, que es una fuente de alta tensión con la que pueden crearse imágenes por emisión de electrones, para confirmar la hipótesis: que esas imágenes de flores eran consecuencia de un sencillo proceso físico-químico.

Mientras tanto, Alan Whanger había identificado ya 28 de esas especies, algunas de las cuales recibieron el visto bueno del doctor Danin. Pero el doctor sugirió además un enfoque práctico, consistente en efectuar una revisión o comprobación cruzada de la identidad de las plantas y, en consecuencia, salió al campo y empezó a recolectar muestras de granos de polen de las especies de la lista de los Whanger, y de otras relacionadas. Sin embargo, el verdadero punto de inflexión del concurso de Danin en toda la investigación, su implicación definitiva, tuvo lugar durante una visita que hizo a casa de los Whanger en Carolina del Norte, en febrero de 1997. Mirando algunas fotografías antiguas de Giuseppe Enrie, Danin descubrió de repente, sobre la imagen del hombre de la Síndone, en su zona pectoral, un ramo de Zygophyllum dumosum, que el matrimonio no había advertido. Danin consideró que la presencia de flores de esta especie era un marcador importante de la zona geográfica de la que provenía la Sábana, porque su distribución abarca tres lugares muy concretos: Israel, el oeste de Jordania y la península del Sinaí, precisamente las áreas a las que Danin había dedicado la mayoría de sus estudios botánicos.

En la subsiguiente investigación de la imagen... halló plantas enteras, flores y partes de flores, frutos, semillas y partes de semillas, hojas, raíces, tallos con y sin partes accesorias... Lo primero que le llamó la atención fue una inflorescencia o cabezuela de Chrysanthemum, un poco más arriba y a la derecha de donde confluyen las vistas dorsal y ventral de la imagen... [del hombre de la Síndone]...



Ejemplos de lo que A. Danin y A. Whanger dicen poder ver en algunas fotos de la Síndone,
incluso a simple vista: imágenes de Chrysanthemum coronarium y de Pistacia lentiscus.


Más adelante, estudiando fotografías de la Sábana a escala real con la ayuda de una lámina transparente, identificó muchas otras flores, cuyas improntas consistían básicamente en círculos concéntricos, denominados patrones en 'ojo de buey'. Con alguno de ellos, Danin pudo trazar su determinación botánica hasta el nivel de especie.

Pero un problema más acuciante fue determinar qué semejanza había en la composición entre la imagen del hombre de la Síndone y las imágenes de las flores halladas en ella. Con tal fin volvieron a analizarse las fotografías tomadas durante el estudio científico del proyecto STURP [Shroud of Turin Research Project, que examinó la Síndone durante 120 horas en 1978], puesto que habían sido tomadas con las más diversas técnicas: fotografía en color, en blanco y negro, con iluminación reflejada y posterior, con luz ultravioleta, con espectroscopia y termografía por luz infrarroja, con fluorescencia y radiografía de rayos X, y con espectrometría de masas, realizada en un acelerador de partículas. Ambas imágenes, la silueta del hombre en la Sábana y, por ejemplo, la hoja de Zygophyllum dumosum, cuando se obtuvieron con fluorescencia de rayos X, aparecían negras sobre un fondo verde oscuro. Esto se debe a que el lino de la Sábana contiene ciertos compuestos que provocan una fluorescencia verde oscuro. La silueta en color negro del hombre debe proceder de una fuente de radiación pretérita, que provocó la oxidación de las fibrillas de lino a nivel local (sólo en la zona de la imagen), con lo cual, no son ya fluorescentes y aparecen en color negro, pudiendo observarse la diferencia.

Pues bien, las imágenes de flores y plantas en la Sábana sufrieron el mismo proceso, posiblemente la misma radiación, y en el mismo momento. Para confirmarlo, el profesor Danin sugirió, durante una ostensión privada de la Sábana, en marzo de 2000, que debían hacerse observaciones y fotografías con un gran aumento de las partes en que se descubrieron las plantas, para examinar si se trataba de una oxidación de naturaleza similar a la que produjo la imagen del hombre de la Síndone. Y sugiere también, como recomendación especial, que exponga cualquier material existente, especialmente las imágenes utilizadas por el profesor Barberis en su conferencia durante la ostensión de julio de 2006, para avanzar el debate mientras se autorizan nuevas sesiones fotográficas para el futuro. Siete años después, sus recomendaciones no han podido ser llevadas aún a la práctica.

De momento, contamos al menos con los materiales reunidos por su investigación, en la que ha podido determinarse que son tres las especies de plantas cuyas flores aparecen como imagen, una o varias veces, en la Sábana. Las tres se observan en fotografías tomadas en los años 1898, 1931 y 1978, y también fueron vistas en la propia Sábana durante la ostensión especial de 2000, lo que demuestra que no son un producto de laboratorio:

  1. Zygophyllum dumosum. Su importancia para el estudio botánico de la Síndone proviene de un mecanismo de adaptación único con el que esta especie mejora sus condiciones de supervivencia en las regiones más secas y desérticas de Oriente Medio. En verano, las flores pierden o dejan caer dos grandes 'hojas' en forma de larga oreja que le dan a sus inflorescencias una morfología característica de 'cabeza de conejo'. Zygophyllum es la única especie en el área mediterránea que se comporta así. La impronta de esta hoja de Zygophyllum es una silueta negra, por su riqueza en agua. Un año más tarde se descubrió la segunda, que semeja una hoja de rosal en las fotografías examinadas, pues se marcaron con puntos sus márgenes, para destacar la zona oscurecida. Su área de distribución es pequeña, confinada a las zonas desérticas de Israel, Jordania y el Sinaí.
  2. Cistus creticus. Aparecen también en la Sábana imágenes de flores identificadas claramente dentro del género Cistus, muy frecuente en Palestina. Su determinación final, efectuada por el profesor Danin, apunta más a la especie creticus, en vez de salviifolius, por la redondez que se aprecia en la punta de los pétalos de las flores. Se la encuentra en zonas amplias del Mediterráneo y al oeste de Israel.
  3. Goundelia tournefortii. La tercera especie de flor es la imagen de una inflorescencia cercana al hombro derecho del hombre en la Sábana. Sus largas hojas espinosas se observan sobre la parte punteada de la imagen. Su área de distribución es todo el Oriente próximo, pero en Israel está presente entre las poblaciones de Jerusalén y Jericó.

Ya sólo con la presencia conjunta de estas tres flores en la Síndone, le basta a un botánico para determinar que el único lugar en el mundo en el que un cortejo fúnebre podría haber llevado flores frescas de estas especies y depositarlas sobre el cuerpo de un hombre recién amortajado es el área comprendida entre las ciudades de Jerusalén y Hebrón. Aunque todavía hay más. Según el calendario botánico, marzo y abril son los meses en que florecen las ocho especies vegetales identificadas en la Sábana, lo que aumenta bastante la probabilidad de que el amortajamiento... tuviera lugar precisamente en torno a ese momento del año...

Además de las tres flores anteriormente citadas, se identificaron otras especies vegetales concurrentes geográficamente, como Capparis aegyptia, Rhammus lycioides o Arundo donax.

El profesor Danin y su colega palinólogo, Uri Baruch, investigaron también los pólenes de la Sábana Santa, como hiciera antes que ellos Max Frei. Baruch estudió después con equipo óptico los portaobjetos de cinta adhesiva que Frei había usado para extraer las muestras de polen en su investigación, e incluyó los resultados de este estudio en un libro que firmó junto al matrimonio Whanger y Danin: Flora of the Shroud of Turin (1999). El profesor Thomas Litt estudió de nuevo las mismas muestras, usando un equipo microscópico todavía más avanzado del Instituto de Paleontología de la Universidad de Bonn (Alemania), y excluyó la posibilidad de que hubiera granos de polen de Goundelia tounefortii en la Sábana. Según su opinión, las imágenes tomadas muestran claramente que las ceras que cubren y esculpen los granos de polen impiden una identificación precisa ya desde el nivel de género. Esto le lleva a la conclusión de que los granos de polen no pueden usarse como indicadores geográficos de la Sábana con la misma precisión que pueden usarse las imágenes de flores. Y sólo los pólenes determinados a nivel de especie, concurre el profesor Danin, podrían decirnos algo en detalle.

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Tomadode: J. DE PALACIOS CARVAJAL, La Sábana Santa. Estudio de un cirujano, Espejo de Tinta, Madrid 2007, 247-253.

 

Durante una ponencia en la Second Dallas International Shroud Conference (octubre de 2001), remitida por el mismo A. Danin a sabanasanta.org, insiste el profesor en que:

"... estudiando los granos de polen con un mejor equipo microscópico [el del profesor Thomas Litt] llegamos a la conclusión de que ninguno de los granos de polen de las muestras tomadas de la Síndone de Turín [por Max Frei], podían ser determinados en el nivel de las especies. Por este descubrimiento digo que los granos de polen no nos ayudan actualmente como indicadores geográficos. Puede ser que granos de polen obtenidos de la Síndone de otra manera puedan prepararse para el equipo altamente sofisticado actualmente disponible y pueda así incrementar su valor indicativo".

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Extracto de: A. DANIN, "Floristic indicators for the origin of the Shroud of Turin",
en Second Dallas International Shroud Conference, Texas, 25-28 de octubre de 2001.


 

Por último, para extremar la precaución respecto a la posible existencia de imágenes en la Síndone (monedas, flores, etc.), conviene tener presentes las afirmaciones de P. M. Schumacher, ingeniero electrónico, inventor y desarrollador del analizador de imagen VP8 mediante el cual se pudo demostrar científicamente el carácter tridimensional de la impronta sindónica:

"Algunos han distinguido sutiles figuras en la imagen de la Sábana. Algunos ven monedas. Otros ven flores. Es necesario extremar las precauciones antes de llegar a conclusiones basadas en tales observaciones espaciales, en general. Se necesita una especial precaución si la imagen observada resulta solamente del estudio de imágenes monocromáticas. Es esencial determinar que la imagen está libre de “ruido”. Si la figura fuera parte de la imagen de la Sábana, las manchas, suciedad, sombra de pliegues, sombras entre hilos u otras fuentes de contrastes no pertenecientes a la imagen, no estarían formando parte de la figura. Una “base de datos” de investigadores para coordinar todas las investigaciones, ayudaría a verificar resultados y confirmar las distintas observaciones. Los patrones descritos podrían muy bien ser aquello que aparentan ser a aquellos que son capaces “de verlos”. Probablemente existe un límite a la resolución de la imagen de la Sábana relacionada con la estructura del tejido, del tamaño de las hebra y otras causas...".

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P. M. SCHUMACHER, "Respuestas fotogramétricas de la Sábana de Turín": Linteum 37 (julio-diciembre de 2004).
Puede consultarse el documento completo aquí.

 

 

PARA SABER MÁS...

PUBLICACIONES DEL PROF. AVINOAM DANIN:

A. DANIN, A. D. WHANGER, U. BARUCH & M. WHANGER. Flora of the Shroud of Turin, Missouri Botanical Garden Press, 1999, 52  pp. [ Se puede adquirir aquí ].


ARTÍCULOS:

[ Los siguientes artículos han sido tomados de shroud.com con la autorización del propietario de los derechos: © Barrie Schwortz , excepto cuando se especifica un origen diferente ].

A. DANIN, Pressed Flowers: where did the Shroud of Turin originate? A botanical quest, 1997.

A. DANIN, The origin of the Shroud of Turin from the near east as evidenced by plant images and by pollen grains (resumen), 1997.

A. DANIN & U. BARUCH, Floristic indicators for the origin of the Shroud of Turin, 1998 Turin Symposium.

A. DANIN, Botany of the Shroud of Turin. An addition concerning new information since the 1999 report,
presentado en la Ohio Shroud Conference (14-17 de agosto de 2008). Tomado de ohioshroudconference.com.


OTROS ARTÍCULOS:

J. C. IANNONE, Floral images and pollen grains on the Shroud of Turin: an interview with Dr. Alan Whanger and Dr. Avinoam Danin, 1999.

Pollen trail confirms the historical trail (animación .ppt), de shrouduniversity.com.

Knowing a Hawk from a Handsaw, por Alan D. Whanger (tomado de la British Society for the Turin Shroud).

 

VÍDEO:

Entrevista a Paul Maloney, arqueólogo (2000). Producido por el Shroud of Turin Education Project y presentado por Russ Breault. El arqueólogo P. Maloney, además de exponer los métodos Volkringer y Kirlian como posible explicación a la formación de la imagen sindónica, insiste en el estudio de los pólenes y de imágenes de plantas en la Síndone. 25 min.